Category: TÍTULO VII: DE LA PATERNIDAD Y DE LA FILIACIÓN

De la paternidad y de la filiación en el código civil dominicano

TÍTULO VII:
DE LA PATERNIDAD Y DE LA FILIACIÓN

CAPÍTULO I:
DE LA FILIACIÓN DE LOS HIJOS LEGÍTIMOS O
NACIDOS DEL MATRIMONIO.

Art. 312.- El hijo concebido durante el matrimonio, se repu­ta hijo del marido. Sin embargo, éste podrá desconocerle si prueba que el tiempo transcurrido desde los trescientos hasta los ciento ochenta días anteriores al nacimiento de este niño,estaba por ausencia o por defecto de cualquiera otro accidente en la imposibilidad física de cohabitar con su mujer.

Art. 313.- No puede el marido, alegando su impotencia natural, desconocer al hijo: tampoco podrá desconocerle, ni aun por causa de adulterio, a no ser en el caso en que se le haya ocultado el nacimiento: si sucediere esto, podrá proponer todas las pruebas que tengan por objeto justificar que él no es el padre. Si se hubiese declarado la separación personal, o si únicamente estuviere solicitada, el marido podrá no reconocer al hijo que haya nacido trescientos días después del auto dado en forma prescrita en el artículo 878 del Código de Procedimiento Civil, y menos de los ciento ochenta días contados desde la desestimación definitiva de la demanda, o de haberse efectuado la reconciliación. No se admitirá la acción de desconocimiento del hijo, si los esposos se hubiesen unido de hecho.

Art. 314.- El hijo nacido antes de los ciento ochenta días posteriores al matrimonio, no podrá ser rechazado por el marido en los casos siguientes: Primero: Si hubiese tenido conocimiento del embarazo de la mujer antes del matrimonio. Segundo: Si hubiese asistido a la formalización del acta de nacimiento o si la hubiese firmado, o ésta contuviere la declaración de no haberlo hecho por no saber firmar. Tercero: Si el hijo no ha sido declarado viable.

Art. 315.- Podrá ser puesto en duda y reclamarse contra la legitimidad del hijo nacido trescientos días después de ladisolución del matrimonio o de la separación personal.

Art. 316.- En los diversos casos en que el marido esté facultado para reclamar, deberá hacerlo precisamente en término de unmes, si se encuentra en el lugar del nacimiento del hijo: este término se aumentará a dos meses después de su regreso, si en esa época hubiese estado ausente: el plazo será también de dos meses, contados desde el descubrimiento del engaño, si se le hubiese ocultado el nacimiento del hijo.

Art. 317.- Si el marido muriere sin hacer la declaración, pero dentro del plazo útil para intentarla, los herederos podránoponerse a la legitimidad en el término de dos meses, a con­tar desde la época en que el hijo debía haber sido puesto enposesión de los bienes del marido, o en la época en que los herederos sean perturbados en su posesión por el hijo.

Art. 318.- Todo acto extrajudicial que contenga desconocimiento del hijo por parte del marido de sus herederos, noproducirá efecto, si dentro de un mes no se presenta deman­da en forma, contra el tutor que el afecto y en presencia de lamadre se nombre al hijo.

CAPÍTULO II:
DE LAS PRUEBAS DE LA FILIACIÓN
DE LOS HIJOS LEGÍTIMOS.

Art. 319.-   La filiación de los hijos legítimos, se prueba por las actas de nacimiento inscritas en el registro del Estado Civil.

Art. 320.- A falta de este título, basta la posesión constante del estado de hijo legítimo.

Art. 321.- La posesión de estado se justifica por el concurso suficiente de hechos que indiquen la relación de filiación y parentesco entre un individuo y la familia a la que pretende pertenecer.

Los principales de estos hechos son: que el individuo haya usado siempre el apellido del que se supone su padre; que éste le haya tratado como a hijo, suministrándole en este concepto lo necesario para su educación, mantenimiento y colocación; que de público haya sido conocido constantemente como hijo; y que haya tenido el mismo concepto para la familia.

Art. 322.- Ninguno puede reclamar un estado contrario al que le dan su acta de nacimiento y la posesión conforme a aqueltítulo. Por el contrario, nadie puede oponerse al estado del que tiene a su favor una posesión conforme con el acta denacimiento.

Art. 323.- A falta de acta y posesión constante, o si el asiento de la criatura se inscribió con nombres falsos o como nacido de padres desconocidos, puede hacerse por medio de testigos la prueba de la filiación. Sin embargo, esta prueba no puede admitirse sino cuando haya principio de prueba por escrito, o cuando las presunciones o indicios resulten de hecho quedesde luego constan, y sean bastante graves para determinar la admisión.

Art. 324.- El principio de prueba por escrito resulta de los tí­tulos de familia, de los libros y papeles domésticos del padre o de la madre, de los actos públicos y aun privados de los contendientes, o de los que tuvieren interés en la cuestión.

Art. 325.- La prueba contraria se practicará por todos los medios, cuyo objeto sea acreditar que el reclamante no es hijo de la madre que él supone, o si se ha probado la maternidad, que no desciende del marido de la madre.

Art. 326.- Para resolver sobre las reclamaciones de estado personal, los tribunales civiles son los únicos competentes.

Art. 327.- La acción criminal en delitos de supresión de es­tado, no podrá intentarse hasta que haya recaído sentencia definitiva en la cuestión civil.

Art. 328.- La acción de reclamación de estado es imprescripti­ble con relación al hijo.

Art. 329.- Los herederos del hijo que no haya reclamado, no podrán intentar la acción, si aquél no hubiere muerto siendo menor, o en los cinco años siguientes al en que cumplió la mayor edad.

Art. 330.- Los herederos pueden continuar la acción ya inten­tada por el hijo, si éste no hubiere desistido en forma o dejadopasar tres años sin continuar las diligencias, desde la última del expediente.

CAPÍTULO III:
DE LOS HIJOS NATURALES.

SECCIÓN 1A.:
DE LA LEGITIMACIÓN DE LOS HIJOS NATURALES.

Art. 331.- Los hijos nacidos fuera de matrimonio, con tal que no sean fruto de uniones incestuosas o adúlteras, podránlegitimarse por el subsiguiente matrimonio de sus padres, cuando éstos los hayan reconocido legalmente antes de sumatrimonio o en el acto mismo de su celebración.

Art. 332.- La legitimación puede referirse también a los hijos muertos ya, pero que han dejado descendencia que puedaaprovechar sus efectos.

Art. 333.- Los hijos legitimados por subsiguiente matrimonio, gozarán de los mismos derechos y beneficios que los legíti­mos.

SECCIÓN 2A.:
DEL RECONOCIMIENTO DE LOS HIJOS NATURAL

Art. 334.- (Derogado por la Ley 3805 del 30 de abril de 1954, G. O. 7330).

Art. 335.- Este reconocimiento no podrá referirse ni aprove­char a los hijos nacidos de una unión incestuosa ni adúltera.

Art. 336.- El reconocimiento hecho por el padre, sin indicación y conformidad de la madre, no produce efectos sino respecto del primero.

Art. 337.- (Derogado por la Ley 121 del 26 de mayo de 1939, G.O. 5317).

Art. 338.- (Derogado por la Ley 121 del 26 de mayo de 1939, G.O. 5317).

Art. 339.- Todo reconocimiento por parte del padre o de la madre, como también cualquiera reclamación de parte del hijo, podrá ser impugnado por todos los que en ello tengan interés.

Art. 340.- Queda prohibida la indagación de la paternidad. En caso de rapto, cuando la época en que se hubiere realizadocorresponda próximamente a la de la concepción, podrá ser el rapto declarado padre del niño, a instancia de los interesa­dos.

Art. 341.- Es admisible la indagación de la maternidad. El hijo que reclame a su madre, deberá probar que es idénticamente la misma criatura que aquélla dio a luz. Esta prueba no se hará por medio de testigos, sino en el caso en que se haya un principio de prueba escrita.

Art. 342.- No se admitirá la indagación del hijo con relación a la paternidad o maternidad en los casos en que, según elartículo 335, no proceda el reconocimiento.