Abogado apoderado de un asunto del cual estaba encargado otro abogado. Falta grave.

Fue juzgado que, en la especie no se trata pura y simplemente de la aprobación del alegado contrato de cuota litis que invoca el recurrente como existente entre él y sus alegados clientes, sino de la validez misma de ese contrato por las circunstancias del caso en que la ley prohíbe a todo abogado intervenir y encargarse de un asunto que ya está en manos de un colega, sin antes asegurarse de que el mismo ha sido desinteresado con el pago de sus honorarios y de los gastos de procedimiento por él avanzados, inobservancia que constituye falta grave, que por consiguiente, en el caso del recurrente, quien no figuró como parte en la litis no se trata de la simple aprobación de honorarios, ni del contrato de cuota litis por él alegado, sino de un litigio sobre la existencia misma del crédito, que debe ser resuelta entre él y sus alegados clientes (Cámara de Tierras, Laboral, Contencioso-Administrativo y Contencioso-Tributario, 8 de marzo del 2000; B. J. 1072. Págs. 685-686).