Category: 27 de febrero

Rosa Duarte (1821-1888)

Hermana de Juan Pablo, nació en Santo Domingo, en 1821. Como todos los hijos de doña Manuela Diez, estuvo imbuida por un gran fervor patriótico. Miembra y colaboradora activa de la sociedad secreta la Trinitaria’, tuvo una destacada e importante participación en los preparativos de la proclamación de la república el 27 de febrero de 1844.
 
Sus apuntes, aporte de incalculable valor para nuestro país, son considerados por Emilio Rodríguez Demorizi como “el Nuevo Testamento” de nuestra historia, ya que a través de este documento se han podido conocer los detalles de aquellos años de conspiración y de trabajo por la liberación de la patria. En ellos dice: “Dios me ha conservado la facultad de pensar y recordar y también me ha concedido el sagrado derecho de protestar contra los traidores a la Patria”.
 
Aportó a la causa liberadora apoyando las actividades de los Trinitarios y de la sociedad La Filantrópica. Junto a sus amigas, participó en las obras teatrales que se presentaban en el edificio de la Cárcel Vieja, situado al lado del Palacio de Borgellá, frente al Parque Colón, desde las que se creaba conciencia sobre la causa independentista.
 
Estas representaciones, en adición de mantener levantado el espíritu público, servían también para obtener recursos con los cuales comprar municiones cubrir los gastos de los emisarios que se enviarían a desempeñar misiones a distintas partes del país.
 
En los preparativos para la proclamación de la Independencia, Rosa Duarte fabricó junto con otras mujeres gran cantidad de las balas que utilizó el movimiento.
 
En 1845, un año después de proclamada la independen­cia, fue deportada junto a su madre y hermanos/as. Muerto su hermano Juan Pablo, quiso regresar al país, pero aunque en 1883 el Estado Dominicano ofreció facilidades para el retomo de la familia Duarte, su hermano Manuel se negó a regresar a aquella tierra de la cual habían sido expulsados/as sin ningún miramiento.
 
Aún así, Rosa se mantuvo animando a los y las patriotas de aquellos días que visitaban constantemente su casa en Caracas, a que siguieran en el empeño de adelantar al país.
 
Junto a su hermana Francisca confeccionó en seda una bandera dominicana que enviaron al Ayuntamiento de la Ciudad de Santo Domingo. Murió en Venezuela en 1888.

Concepción Bona (1824-1901)

Nació en la ciudad de Santo Domingo el día 6 de diciembre de 1824. Desde joven dio muestras de amor a la patria y se mantuvo en todo momento al tanto de todos los acontecimientos independentistas.
 
Confeccionó la primera bandera dominicana, la misma que ondeó airosa en el asta del Baluarte la noche del 27 de febrero.
 
Con apenas 19 años en 1844 era una ferviente admiradora de Los Trinitarios y decidida duartista. Vivía frente al Baluarte del Conde junto con su prima María de Jesús Pina y junto a ésta había preparado la bandera siguiendo los lineamientos trazados por Duarte. La noche del 27 de Febrero, en el momento sublime de la proclamación de nuestra independencia cruzó hasta el Baluarte, acompañó a los patriotas y pudo presenciar con orgullo, cómo flotaba al viento de la libertad el paño simbólico de la república naciente.
 
Su padre, temeroso de los riesgos y peligros que su hija corría, fue a buscarla; y al negarse ésta a abandonar a sus compañeros se la llevó amarrada, dejándola así durante varios días en su hogar.
 
Toda su vida, esta heroína dominicana la puso al servicio de los ideales redentoristas de Juan Pablo Duarte, y su aliento, más de una vez, sirvió para levantar el ánimo abatido de un joven dominicano.

Ana Valverde (1798-1864)

Nació en Santiago de los Caballeros, en 1798. Destacada febrerista, ella y su familia se opusieron a la ocupación haitiana prestando notables servicios al movimiento independentista de 1844.
Inmediatamente después de la proclamación del 27 de febrero, como se esperaba un ataque haitiano, esta valiente mujer se dedicó a recabar fondos para reconstruir los muros de la ciudad de Santo Domingo.

Cuando Pedro Santana tomó el poder, fue expulsada del país, murió en Santo Domingo el 20 de noviembre de 1864.