Category: mujer dominicana

Rosa Bastardo de Guillermo (1819-1881)

Hija de Don Andrés Bastardo y Mercedes y de doña Josefa Gil y Figueroa, ricos propietarios de la región oriental, nació en la Rodada, hoy jurisdicción de la común de Hato Mayor del Rey.

En un impreso antiguo se consigna que doña Rosa Bastardo contribuyó con parte de sus ganados al racionamiento de las tropas que libraron la última campaña contra Haití, pero es indudable que su contribución fue mayor y más espléndida, en los días magnos de la Restauración de la República. Las tropas españolas mermaron grandemente su rico hato de La Rodada, en venganza de que su esposo figuraba como jefe superior de las fuerzas restauradoras en la región oriental, cuyo campamento de la Yerba-Buena resistió heroicamente repetidos ataques enemigos.

Doña Rosa contrajo matrimonio el 20 de noviembre de 1843 en Hato Mayor del Rey, con Pedro Guillermo y Guerrero (1814-1867), prócer de la Independencia y de la Restauración, quien desde el 26 de octubre de 1865 hasta el 8 de diciembre del mismo año, y en virtud de una resolución de la Asamblea Nacional, ocupó la Primera Magistratura del Estado.

De esta unión hubo un solo hijo: Cesareo, nacido en La Rodada, el 8 de marzo de 1847.

Doña Rosa Bastardo, viuda Guillermo, se trasladó a fines de 1879 a Puerto Rico en unión de su hijo que había sido derrocado de la Presidencia de la República. En Ponce, en febrero de 1881, murió a la edad de sesenta y cuatro años.

María Baltasara De los Reyes

Otra digna “Comunicada” y eminente patriota, bien puede ser llamada Ia primera mujer soldado de Ia República, pues estuvo presente fusil en mano, Ia noche gloriosa del 27 de febrero lapoetisa Josefa Perdomo Ia considera Ia primera de Ias mujeres de febrero.
Durante el transcurso de Ia conspiración, María Baltasara había colaborado con entusiasmo a Ia causa de Ia indepen­dencia participando en Ias actividades de “La Filantrópica”. Cuando Duarte tuvo que esconderse de Ia persecución de Ias autoridades haitianas encontró un refugio seguro en Ia casa de esta mujer. Fue tanta su discreción que ni aún Ia misma familia de Duarte sabia donde estaba escondido.
Astutamente María Baltasara, había sugerido su propio hogar porque se encontraba justo frente a los Duarte. Nadie buscaría a Duarte tan cerca de su propia casa. Pero allí estaba él, y detrás de una celosía podía diariamente ver a su familia sin que ellos se dieran cuenta. María Baltasara no descubrió el secreto sino hasta después de Ia salida de Duarte hacia el exterior.
Los Trinitarios no tenían a menos Ia condición femenina Incluían a Ias mujeres en sus planes para crear Ia nueva nacio­nalidad, así que llegado el momento de arriesgar sus vidas, no le negaron a estas Ia oportunidad de compartir los riesgos militares y con ello, Ia gloria de participar, arma en mano, en Ia hora suprema de Ia acción patriótica.
El día del levantamiento de febrero esta mujer acudió a Ia cita con Ia historia, y armada de un fusil, estuvo en Ia noche del 27 de febrero y la madrugada del 28, de guardia en el fuerte del Angulo e hizo varias incursiones hacia el rio.
De manera que cuando salió el primer sol sobre una República Dominicana independiente encima de los muros de un fuerte de Ia ciudad de Santo Domingo estaba una mujer haciendo guardia. Ella fue la precursora de otras, que en el devenir de nuestra historia, acompañarían a los hom­bres dominicanos; en tantos hechos de armas.

Emma Tavárez Justo

Dirigente del Movimiento Revolucionado 14 de Junio. Estudió Derecho en Ia Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde se destaco como dirigente estudiantil. Posteriormente militó en el Partido Comunista Dominicano (PCD). En abril de 1965 se incorporó a Ias fuerzas constitucionalistas y fundó un centro para recibir combatientes heridos cuyos comandos no ofrecían condiciones para su convalecencia.