Ana Valverde (1798-1864)

Nació en Santiago de los Caballeros, en 1798. Destacada febrerista, ella y su familia se opusieron a la ocupación haitiana prestando notables servicios al movimiento independentista de 1844.
Inmediatamente después de la proclamación del 27 de febrero, como se esperaba un ataque haitiano, esta valiente mujer se dedicó a recabar fondos para reconstruir los muros de la ciudad de Santo Domingo.

Cuando Pedro Santana tomó el poder, fue expulsada del país, murió en Santo Domingo el 20 de noviembre de 1864.

María Trinidad Sánchez

Nació en 1784. Primera víctima del crimen político en la historia republi­cana, es la más elevada expresión del liderazgo femenino en su época.
Hija de Fernando Sánchez e Isidora Ramona, perteneció al grupo de febreristas que lucharon por la Independencia Nacional. Junto a Concepción Bona, sus manos confecciona­ron la “primera bandera dominicana”.
Fiel seguidora del pensamiento y acción de Duarte, parti­cipó activamente en todo el proceso que culminó el 27 de febrero de 1844, momento decisivo en el que transportó pól­vora en sus propias faldas y elaboró muchos de los cartuchos que utilizaron Los Trinitarios esa noche.
Al rebelarse las intenciones anexionistas del General Pedro Santana, se integró a los movimientos conspiradores que surgieron para derrocarlo. María Trinidad alojó en su casa a los disidentes del General Santana y organizó y orientó la conspiración del 1845.
Intentando por todos los medios legales que los defen­sores de la independencia pudieran volver al país, el movi­miento conspirativo entre civiles y militares tenía por plan un cambio de gobierno, dejando a Pedro Santana con plenos poderes para que éste ordenara el regreso de los patriotas, para luego derrocarlo.
Al descubrirse la insurrección, María Trinidad fue una de las primeras personas apresadas. Única conocedora del escondite de su sobrino, Francisco del Rosario Sánchez, a quien le llevaba las comunicaciones que le enviaban, jamás lo reveló. Junto a otros conjurados fue juzgada por un Consejo de Guerra que les condenó al fusilamiento. El dictamen del Tribunal dice tex­tualmente, que fueron condenados como autores instrumen­tales de la conspiración considerados hasta el momento, y por haberse negado obstinadamente la primera (María Trinidad Sánchez) a confesar (es decir, a delatar) los principales.
Estas palabras dejan ver la entereza de carácter de esta mujer, ya que en los interrogatorios se le ofrecía la gracia de la vida si denunciaba a sus compañeros de conjura, pero esta heroica mujer prefirió callar y enfrentarse al pelotón de fusila­miento antes que traicionarlos.
El 27 de febrero de 1845, al cumplirse el primer aniversario de la fundación de la República, se ejecutó la sentencia. María Trinidad caminó desde la fortaleza Ozama hasta el cementerio, donde sería fusilada, y al pasar por la Puerta del Conde exclamó: “Dios mío, cúmplase en mí tu voluntad y sálvese la República”.
 
Su muerte fue producto de la fidelidad a los intereses de la soberanía nacional.

Josefa Antonia Pérez de la Paz (Chepita)

Madre de Juan Isidro Pérez, uno de los nueve Trinitarios, doña Chepita fue la primera “Comunicada” de La Trinitaria, organización política que se fundó en su casa de la calle Arzobispo Nouel un 16 de julio de 1838.
 
Al convocar a la primera reunión de la Sociedad Secreta “La Trinitaria”, los conspirados pidieron a doña Chepita, quien vivía frente a la Iglesia del Carmen, prestar su casa para celebrar el encuentro.  Era imperativo evitar llamar la atención de las autoridades haitianas, así que los Trinitarios decidieron aprovechar la festividad Del Carmen para reunirse ese día, aparentando que todos iban a la iglesia.
 
Doña Chepita consintió recibir en su casa al grupo de conspiradores rompiendo los esquemas tradicionales de la época al ignorar cualquier prurito religioso aprovecharon estratégicamente el bullicio de la festividad del Carmen para la fundación de “La Trinitaria” y el juramento de sus nueve miembros. Mientras deliberaban, doña Chepita vigilaba la calle, convirtiéndose de esta manera en la primera de las que se llamaron “Comunicadas” de La Trinitaria. 
 
Asumió todos los riesgos que implicaba esta colaboración con la primera organización política de la República Dominicana, con lo que aportó una valiosa cuota al proceso de la historia de nuestra independencia.

María Baltasara De los Reyes

Otra digna “Comunicada” y eminente patriota, bien puede ser llamada Ia primera mujer soldado de Ia República, pues estuvo presente fusil en mano, Ia noche gloriosa del 27 de febrero lapoetisa Josefa Perdomo Ia considera Ia primera de Ias mujeres de febrero.
Durante el transcurso de Ia conspiración, María Baltasara había colaborado con entusiasmo a Ia causa de Ia indepen­dencia participando en Ias actividades de “La Filantrópica”. Cuando Duarte tuvo que esconderse de Ia persecución de Ias autoridades haitianas encontró un refugio seguro en Ia casa de esta mujer. Fue tanta su discreción que ni aún Ia misma familia de Duarte sabia donde estaba escondido.
Astutamente María Baltasara, había sugerido su propio hogar porque se encontraba justo frente a los Duarte. Nadie buscaría a Duarte tan cerca de su propia casa. Pero allí estaba él, y detrás de una celosía podía diariamente ver a su familia sin que ellos se dieran cuenta. María Baltasara no descubrió el secreto sino hasta después de Ia salida de Duarte hacia el exterior.
Los Trinitarios no tenían a menos Ia condición femenina Incluían a Ias mujeres en sus planes para crear Ia nueva nacio­nalidad, así que llegado el momento de arriesgar sus vidas, no le negaron a estas Ia oportunidad de compartir los riesgos militares y con ello, Ia gloria de participar, arma en mano, en Ia hora suprema de Ia acción patriótica.
El día del levantamiento de febrero esta mujer acudió a Ia cita con Ia historia, y armada de un fusil, estuvo en Ia noche del 27 de febrero y la madrugada del 28, de guardia en el fuerte del Angulo e hizo varias incursiones hacia el rio.
De manera que cuando salió el primer sol sobre una República Dominicana independiente encima de los muros de un fuerte de Ia ciudad de Santo Domingo estaba una mujer haciendo guardia. Ella fue la precursora de otras, que en el devenir de nuestra historia, acompañarían a los hom­bres dominicanos; en tantos hechos de armas.

Mujeres de Febrero

Desde nuestro surgimiento como República Dominicana, el 27 de febrero de 1844, la participación activa y la incorpo­ración de la mujer a los procesos de luchas a favor de los mejores intereses del país ha sido importante.
Las mujeres, sin lugar a dudas han contribuido a la construcción del camino hacia el desarrollo social, el progreso económico y la paz en nuestro país.
La participación conjunta, mancomunada, de mujeres y hom­bres en los procesos de cambios ha generado grandes ideas, valores y comportamientos que han permitido la construcción de una sociedad cada vez más respetuosa de los derechos humanos, responsable de crear las condiciones y las normativas que garanti­cen el sustento de una cultura igualitaria de género.
Mujeres de Febrero recoge en un texto ágil algunos ejemplos de mujeres que con su valor, entrega, y sacrificio ayudaron a construir la nación que hoy compartimos con orgullo.
Mujeres de Febrero, que presentamos, es una muestra de que aún persisten las convicciones y valores que hicieron posible el surgimiento de nuestra República, sembrados por los Trinitarios y por cientos de heroínas anónimas que los acompañaron.
Pese a que este documento reseña la participación de desta­cadas mujeres en el proceso de independencia de la República Dominicana, por lo que nos complace presentar esta reedición justo en ocasión de La conmemoración del Día Internacional de la Mujer, cuando recordamos la lucha de las mujeres por la reivindi­cación de sus derechos económicos y sociales.

Maria Baltasara de los Reyes, Josefa Antonia Pérez de la Paz, Ana Valverde, María Trinidad Sánchez, Juana Saltitopa, Concepción Bona, Manuela Diez y Jiménez, Rosa Duarte, Maria de las Angustias Villa, Filomena Gómez de Cova, Rosa Montás de Duvergés, Froilana Febles, María de Jesús Pina y Rosa Bastardo de Guillermo. 

Fuente: Mujeres de Febrero, Ministerio de la Mujer

El Movimiento Revolucionario 14 de junio

El Movimiento Revolucionario “14 de junio”, se convirtió en la tercera fuerza política de entonces y la principal organización anti-imperialista, a través de su líder, Manuel Aurelio Tavárez Justo (conocido como “Manolo”) se había alertado al presidente Juan Bosh sobre la posibilidad de un golpe de Estado en su contra apoyado por la Iglesia, la Burguesía, el Alto Mando Militar y la Embajada de Estados Unidos. En una concentración en la puerta del Conde en Santo Domingo, afirmó ‘ “Óiganlo señores de la reacción, si imposibilitan la lucha pacífica del pueblo, el “14 de junio” sabe muy bien donde están las escarpadas montañas de Quisqueya; y a ellas…a ellas iremos, siguiendo el ejemplo y para realizar la obra de los Héroes de junio de 1959, y en ellas mantendremos encendida la antorcha de la libertad, el espíritu de la Revolución….porque no nos quedará, entonces, otra alternativa, que la de Libertad o Muerte”!!
Tras el golpe de Estado del 25 de septiembre de 1963, e instalado un triunvirato presidido por Emilio de los Santos, el Movimiento Revolucionario “14 de junio”, dio inicio, la noche del 28 de noviembre, a una insurrección, con seis (6) frentes guerrilleros, que tenía como propósito el retorno al orden institucional y la reposición de la Constitución de 1963.
En el más importante de los frentes, ubicado en Las Manaclas, estaba Manolo Tavárez Justo, quien a la vez era el Comandante General de la guerrilla.
Con una débil y pobre preparación física y militar, junto a un entorno político nacional dominado por la derecha y con una resistencia urbana-social escasa e inefectiva, el movimiento insurgente fue rápidamente diezmado, al extremo de que a 21 días de iniciado cuatro (4), de los seis (6) frentes, estaban desmembrados, con la agravante, tal y como se consigna en el Diario de la Guerrilla de Las Manaclas, que más de la mitad de los integrantes del principal frente guerrillero estaba al borde del colapso o capturados. Veintinueve (29) hombres perdieron la vida, y Manolo Tavárez Justo fue capturado vivo y fusilado, a pesar de que se le habían dado garantías de que su vida sería respetada.
El fusilamiento de Manolo Tavárez Justo provocó la renuncia del presidente del Triunvirato Emilio de los Santos, y sirvió de inspiración a la lucha contra los que habían realizado el golpe de estado en 1963.

Aniana Vargas

Se inició en Ia lucha contra Ia dictadura y partió hacia el exílio en 1959, donde se ligó intensamente a Ias actividades antitrujillistas. De regreso al país, se integró al Movimiento Revolucionario 14 de Junio. En abril de 1965 combatió en Ia zona norte de Ia capital bajo Ia dirección de Roberto Duvergé. Años más tarde fundó una federación de campesinos para luchar contra los desalojos y por Ia preservación de Ia cuenca de los Rios Yuna y Blanco.

Emma Tavárez Justo

Dirigente del Movimiento Revolucionado 14 de Junio. Estudió Derecho en Ia Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde se destaco como dirigente estudiantil. Posteriormente militó en el Partido Comunista Dominicano (PCD). En abril de 1965 se incorporó a Ias fuerzas constitucionalistas y fundó un centro para recibir combatientes heridos cuyos comandos no ofrecían condiciones para su convalecencia.

Piky Lora

piky-loraGuerrillera en Ia insurrección armada del Movimiento Revolucionado 14 de Junio en 1963 en el frente Juan de Dios Ventura Simó que operó en Ias montañas de Ocoa. Sufrió cárcel y exilio, y a su regreso al país en 1965 se unìó a Ias fuerzas constitucionalistas desde el Comando Central del 14 de Junio. Fue instructora militar en Ia Academia 24 de abril. Abogada, especialis­ta en materia de tierras, posteriormente defendió al Estado del robo de terrenos por parte de particulares.

Hijas de Piky Lora, son Patricia Solano, Laura Acosta y Tania en la Asamblea Nacional, 27 de Febrero de 2016, el Presidente Danilo Medina, dijo lo siguiente: “No encuentro palabras para describir el esfuerzo que realizó durante años esa mujer extraordinaria que en vida llevó el nombre de Carmen Lora Iglesias, y que todos conocimos y admiramos como Piky Lora. Me atrevería sugerir el calificativo de heroína nacional, pero temo que podría prevalecer todavía una brecha significativa de injusticia”, expresó Medina durante su rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional.

Expresó que Piky Lora libró a Bahías de las águilas del intento, durante 17 años, de un grupo de desalmados que trataron apropiarse del patrimonio nacional, por lo que la reconoció en las personas de sus hijas Patricia, Laura y Tania.

“Me refiero, a la apropiación ilegal de las valiosísimas tierras que abrazan cálidamente la más bella playa de la República Dominicana:Bahía de las águilas. Una mafia enquistada en el Estado dominicano, utilizando torpes subterfugios que pasaban por encima a la legislación vigente para la venta o traspaso de los bienes del Estado, logró secuestrar, durante casi dos décadas, uno de los patrimonios inmobiliarios más valiosos de la nación”, sostuvo.

Hilda Gautreau

Militante del Movimiento Revolucionado 14 de Junio y posteriormente del Movimiento Popular Dominicano (MPD). Fue activista estudiantil y se graduó de abogada en Ia Universidad Autónoma de Santo Domingo. Como tal, defendió a presos políticos en los tribunales del país. Se integró a Ia revolución de 1965 desde el Comando Médico y participó en los combates del Puente Duarte los días posteriores al 24 de abril.