Month: September 2013

Glosario basado en el uso, abuso y dependencia a sustancias piscoactivas y aconductas adictivas

Abuso: Consumos de sustancias psicoactivas que dañan o amenazan con dañar la salud física, mental o el bienestar social de un individuo.

Compulsión: Necesidad patológica de actuar frente a un impulso que, en caso de ser resistido, provoca ansiedad; comportamiento repetitivo en respuesta a una obsesión o llevado a cabo de acuerdo con determinadas reglas, sin una finalidad real en sí mismo más que evitar que algo suceda en el futuro. (Psiquiatría clínica. Manual de bolsillo, tercera edición, Kaplan-Sadock, 2003)

Consumo perjudicial: Forma de consumo que está afectando ya a la salud fisica (como en los casos de hepatitis por administración de sustancias psicótropas por vía parenteral) o mental, como por ejemplo, los episodios de trastornos depresivos secundarios al consumo excesivo de alcohol.

Craving: El término inglés hace referencia a un deseo extremadamente intenso e irrefrenable de autoadministrarse una sustancia. Se denomina tolerancia a la necesidad progresiva de administrar cantidades crecientes de una sustancia para conseguir el efecto deseado.

Dependencia a sustancias: DSM-IV define como un conjunto de síntomas cognoscitivos, comportamentales y fisiológicos que indican que un individuo continúa consumiendo una sustancia a pesar de la aparición de problemas significativos relacionados con ella.

Despersonalización: Sensación de irrealidad respecto de uno mismo, una parte de uno mismo o el medio ambiente, que ocurre bajo estrés o fatiga intensos.

Desrrealización: Pérdida del sentido de la realidad; sentimiento de alteración de la realidad o de que ha ocurrido un cambio en el ambiente.

Intoxicación aguda: Estado transitorio consecutivo a la ingestión o asimilación de sustancias psicótropas o de alcohol que produce alteraciones del nivel de conciencia, de la cognición, de la percepción, del estado afectivo, del comportamiento o de otras funciones y respuestas fisiológicas o psicológicas.

Mecanismo de defensa: Proceso psicológico automático que protege al individuo de la ansiedad y de la conciencia de amenazas o peligros externos o internos. Los mecanismos de defensas mediatizan la reacción del individuo ante los conflictos emocionales y ante las amenazas externas. Algunos mecanismos de defensa son casi siempre desadaptativos.

Otros pueden ser desadaptivos o adaptativos en función de su gravedad, inflexividad, despersonalización y desrrealización en el contexto en el que ocurran.

Negación: Capacidad del individuo para ignorar lo que está sucedien¬do en su vida. Aún lo que es obvio para todos los demás, es un mecanismo de defensa psicológico que se emplea para escapar a realidades muy traumáticas o dificiles de enfrentar.

Obsesión: Idea, pensamiento o impulso persistente o recurrente que no pueden ser eliminados de la conciencia mediante la lógica o el razonamiento; las obsesiones son involuntarias y por lo tanto egodistónicas.

Religiosidad: Se llama así al carácter de preceptos religiosos en los que el sentimentalismo es esencial.

Síndrome de abstinencia: Conjunto de síntomas que se agrupan según diferentes modos y niveles de gravedad y que se presentan cuando hay una abstinencia absoluta o relativa de una determinada sustancia, tras un consumo reiterado, generalmente prolongado a dosis elevadas. El comienzo y la evolución del estado de abstinencia están limitados en el tiempo y están relacionados con el tipo de la sustancia y la dosis consumidas inmediatamente antes de la abstinencia.

Síndrome de dependencia: Conjunto de manifestaciones fisiológicas, comportamentales y cognoscitivas en el cual el consumo de una droga, o de un tipo de ellas, adquiere la máxima prioridad para el individuo, mayor incluso que cualquier otro tipo de comportamiento de los que en el pasado tuvieron el valor más alto. La manifestación característica del síndrome de dependencia es el deseo (a menudo fuerte y a veces insuperable) de ingerir sustancias psicótropas (aun cuando hayan sido prescritas por un médico), alcohol o tabaco. La recaída en el consumo de una sustancia después de un período de abstinencia lleva a la instauración más rápida del resto de las características del síndrome de lo que sucede en individuos no dependientes.

CLASIFICACIÓN DE LAS SUSTANCIAS
Los organismos judiciales: Las clasifican en: controladas, no controladas, legales, ilegales, lícitas e ilícitas.


Las industrias: Clasifican de acuerdo con el uso: medicamentos, alimentos, etc.

Por su origen: Se pueden clasificar en: naturales, sintéticas y semisintéticas.

Según su efecto sobre el sistema nervioso central: Depresoras, estimulantes y alucinógenas.

Trastorno antisocial de la personalidad: Este trastorno consiste en un comportamiento inadaptado, en el cual el paciente no reconoce los derechos de los demás. No es estrictamente sinónimo de delincuencia. (Psiquiatría clínica, Manual de bolsillo, tercera edición, Kaplan-Sadock, 2003).

Trastorno de la personalidad por dependencia: El paciente es predominantemente dependiente y sumiso (Psiquiatría clínica, Manual de bolsillo, tercera edición, Kaplan-Sadock, 2003).

Trastorno límite de la personalidad: Es un patrón de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y los afectos, y de una notable impulsividad. (Psiquiatría clínica, Manual de bolsillo, tercera edición, Kaplan-Sadock, 2003).

Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad: Tiende a predominar el perfeccionismo, el orden y la inflexibilidad. (Psiquiatría clínica, Manual de bolsillo, tercera edición, Kaplan-Sadock, 2003).

Trastorno psicótico: Trastorno que normalmente se presenta acompañando al consumo de una sustancia o inmediatamente después de él, caracterizado por alucinaciones auditivas, pero que afectan a menudo a más de una modalidad sensorial ( falsos reconocimientos, ideas delirantes o de referencia) a menudo de naturaleza paranoide o de persecución), trastornos psicomotores (excitación, estupor) y estados emocionales anormales que van desde el miedo intenso hasta el éxtasis. Suele haber claridad del sensorio, aunque puede estar presente un cierto grado de obnubilación de la conciencia, que no llega al grado de un estado confusional grave.

Uso de drogas: En contraposición al abuso, es aquel patrón de consumo en el que no se producen consecuencias negativas para la salud, no aparecen problemas individuales ni dependencia.

El uso, abuso y dependencia a sustancias psicoactivas y conductas adictivas

Uno de los problemas que afecta a nuestro país en materia de salud y bienestar social es el consumo de sustancias legales e ilegales y conductas adictivas, por un amplio sector de la población, debido a que éstas alteran el funcionamiento del organismo en sus diferentes esferas: física, psicológica y social, así como la interacción con otros, y su uso puede generar dependencia y daños severos a la salud integral.

Este fenómeno es complejo y es posible entender sus conceptos básicos, los daños y riesgos que genera, así como los mitos y realidades que lo rodean, para posteriormente llevar a cabo acciones preventivas dirigidas a lograr una mejor calidad de vida. En un estudio realizado por el Centro Nacional de Investigación Materno Infantil (CENISMI), en el 2010, el alcohol constituye uno de los riesgos más significativos para la salud en el país y el mundo, particularmente en la región del Caribe, llegando a las siguientes conclusiones: El sexo masculino fue más propenso a informar no sólo un mayor consumo, también una mayor vulnerabilidad a cometer actos de violencia, mayor apertura a la sexualidad y de notificar que sus finanzas se han visto afectadas por la ingesta de bebidas alcohólicas.

Según la primera encuesta de vigilancia de comportamiento con vinculación serológica en poblaciones vulnerables realizada en el año 2008, mostró que el 70% del consumo excede los 20 años de edad. Se destaca que en la provincia de Santo Domingo, el mayor volumen de usuarios de drogas (80.6%) corresponde al grupo etáreo de 25 años o más, seguido de un10.2% entre las edades de 15 a 19 años. En la provincia de Santiago, los usuarios de drogas en su mayoría (66%), superan los 25 años de edad, seguido en un 23.8% por jóvenes entre 20 y 24 años. Así mismo en la provincia de la Altagracia, cerca de dos tercios (58.5%) de los encuestados exceden los 25 años de edad, seguido con un 28.1% del grupo etáreo (entre los de 20 a 24 años). En contraste, los usuarios de drogas de la provincia de Barahona de 56.1 % se encuentran dentro del grupo etáreo de 15 a 24 años, en donde se evidenció igual proporción de 28% entre los 15 a 19 años y 20 a 24 años de edad.

En un estudio realizado en el 2011 por el Consejo Nacional de Drogas (CND) y PROFAMILIA, refieren que la población entre 12 y 65 años de edad, había consumido algún tipo de sustancia, para un 10.8%. La zona oriental del Distrito Nacional, representó el 20.8%, seguida de la Región del Cibao con 17.1%, la Región Sur con 16.0% y la Región Este con un 12.7%. La droga de mayor consumo fueron los tranquili¬zantes sin receta, para un 2.5%, la marihuana 2.3%, cocaína 1.1%, crack 0.4%, estimulantes 0.4%, éxtasis 0.2% y la de menor consu¬mo la heroína 0.1%.
El consumo de marihuana entre adolescentes representó el 54.4% y entre los 18 a los 34 años, el 34.3%; el inicio del consumo de cocaína es más tardío, encontrándose entre los18 y 24 años, para un 45.5% y en menores de 18 años 35.5%. (Encuesta Nacional sobre Consumo de Droga en la Población General Santo Domingo, Consejo Nacional de Droga y PROFAMILIA).

Según el estudio realizado por el Surgeon General Report ONUDCP del 2004, el costo estimado para la sociedad por abuso de sustancia y adicciones a drogas ilegales es de 181 billones por año, para alcohol de 185 billones por año y para el tabaco 158 billones para un total de 524 billones por año.

Estos datos a nivel mundial constituyen una prueba de cómo el uso de sustancias psicoactivas deterioran la economía social y familiar convirtiéndose en una carga para el estado por el daño que genera en el individuo como son lesiones por accidentes de tránsito, ausentismo laboral, violencia intrafamiliar y aumento de las comorbilidades médicas.

Por constituir éste un problema de la salud pública en el país, el Ministerio proporciona a los proveedores de salud esta herramienta estandarizada para la prevención, diagnóstico, manejo, tratamiento y rehabilitación oportuno y adecuado de la problemática de adicción en los centros asistenciales a nivel nacional.


OBJETIVO
Dotar a los proveedores de salud de una herramienta útil, práctica y estandarizada que le permita ofrecer una atención integral a las personas con problemas de adicción, de una manera oportuna y con calidad.

BASES LEGALES
Los fundamentos legales que dan sostén jurídico a esta guía y protocolo están expresados en la Constitución de la República en el artículo No.8 del título II, sección I, acápite No.17, y en la Ley General de Salud (No.42-01), Ley sobre Salud Mental (No.12-06) Art.28, acápite C, Ley de Seguridad Social (No.87-01) Ley Sobre Drogas y Sustancias Controladas de la República Dominicana (No. 50-88)

ÁMBITO DE APLICACIÓN
Esta guía y protocolo son de aplicación y uso general en los Centros de Salud Públicos y Privados, en todo el territorio Nacional.

GENERALIDADES
DEFINICIÓN DE LA DEPENDENCIA A SUSTANCIAS PSICOACTIVAS
Es una enfermedad crónica, primaria, y progresiva, de fatales consecuencias, donde se ve al individuo afectado como un ente y donde convergen factores de diferentes tipos, biológico, psicológico, social y espiritual (OMS).
Conjunto de fenómenos comportamentales, cognitivos y fisiológicos que se desarrollan tras el consumo reiterado de una sustancia y que, incluye deseo intenso de consumir la droga, dificultades para controlar el consumo, persistencia en el consumo a pesar de las consecuencias dañinas; mayor prioridad dada al consumo que a otras actividades y obligaciones, aumento de la tolerancia y, a veces, un cuadro de abstinencia física (CIE-10).

De acuerdo a la opinión de algunos autores (Johnson, 1980; Mc Donald, 1984; Nowinsky, 1990; Cohen y Estroff  2001), esta evolución puede ser explicada en fase progresiva:

1. Experimental: consumo motivado por la curiosidad, presión de grupo y búsqueda de riesgos.

2. Social: consumo relacionado con actividades especificas, de tipo recreativo o social.

3. Instrumental: consumo relacionado con la intención de procu¬rarse emociones placenteras o la evitación de malestar, a través de la utilización de sustancias químicas.

4. Habitual: incorporación del uso de drogas al estilo cotidiano de vida.

5. Compulsivo: pérdida de control, condicionando las actividades de la vida al consumo, con el consiguiente deterioro en todas las áreas.


EPIDEMIOLOGÍA
A nivel mundial la población que consume sustancias comprende la edad del5 a 64 años, para un porcentaje de 3.5 a 6.6%. Esto se estima entre 153 y 300 millones de personas. La edad de inicio entre 15 y 25 años y la edad de mayor consumo es de los 18 a los 35 años. (UNODC, 2012 y Observatorio Europeo de Droga 2010).

Sobre el inicio del consumo reporta la Revista Médica de Chile que existen importantes subdeclaraciones del consumo en todos los grupos etáreos por temor a la marginación o a recibir sanciones, y que según CONACE, la mayor parte de los escolares encuestados señaló que sus padres estarían muy molestos si supieran que su hijo consume drogas, entonces resulta fácil imaginar la magnitud del consumo de drogas en edad escolar.

En este estudio los encuestados declararon un inicio del consumo a partir de los 7 años para el tabaco y de los 8 años para el alcohol. En los centros de recuperación en Europa, la población que más busca tratamiento son los usuarios de heroína, mientras que en América, son los de cocaína (UNODC, 2008 y Observatorio Europeo de Droga 2010).

En cuanto a estadísticas nacionales el grupo que más demanda tratamiento es el de los usuarios de Crack en 50.5%, Cocaína 41.15% seguido por el de Marihuana 4.2% (Hogar Crea Dominicana, 2012). El sexo de mayor riesgo en las dependencias es el masculino.

De acuerdo a la encuesta realizada en el mes de enero del 2009, por el Consejo Nacional de Drogas (CND),”la media de edad del primer consumo entre adolescentes en edad escolar es de 14.29% para ma¬rihuana, cocaína 14.40%, Crack 14.12 %, éxtasis 14.24%, heroína 14.29%, alucinógenos 14.90% y anfetaminas 13.75%”.
Según esta encuesta, en cuanto al consumo de alcohol, encontramos una población más joven, de los cuales el 8.6% correspondió a meno¬res de 13 años, el 27.9% entre 13y15 años, el 39.2% entre 16 y 19 años, el 17.6% entre 20 y 24 años, y el 5.9% entre 25 años o más.

CARACTERÍSTICAS DE LA ENFERMEDAD
Los trastornos mentales y del comportamiento debido al consumo de sustancias psicoactivas, constituyen la expresión conductual de las alteraciones fisiopatológicas que se producen en diversos órganos y sistemas, en especial en el sistema nervioso central, como consecuencia de la acción tóxica de las llamadas drogas psicoactivas. Estas alteraciones pueden manifestarse de forma inmediata y a mediano o largo plazo, siendo la gravedad del trastorno el resultado de la interacción de los distintos cambios fisiopatológicas con las particulares circunstancias psicológicas, sociales y culturales en las que ocurre el consumo.

En la evolución clínica de los trastornos por consumo de sustancias psicoactivas desde el momento del consumo inicial de la sustancia hasta el desarrollo de un cuadro de dependencia, se describen diferentes patrones de uso de la sustancia, en grados crecientes de intensidad y de gravedad de sus consecuencias. Se consideran como factores determinantes de esta evolución, en primer lugar, la motivación principal de consumo, luego, el desarrollo de tolerancia a la sustancia y por último, la capacidad para controlar su uso. (Guía Práctica para la organización de un sistema integral de tratamiento de la dependencia de drogas OAS, OEA Y CICAD).

Características Principales que presenta la Enfermedad:
Obsesión
Compulsión
Tolerancia
Dependencia

Mecanismos de Defensa que se presentan con más frecuencia en las dependencias:

Negación, autoengaño, manipulación, minimización, proyección, dualidad, invalidación, control, represión, entre otros.

Algunos determinantes sociales importantes son:

Pobreza, marginalidad, injusticias sociales y la exclusión social.


Fuente: Ministerio de Salud Pública República Dominicana, serie de guias y protocolos del Ministerio de Salud Pública