Category: Vitamina C

Recomendaciones sobre la alimentación durante el embarazo

Es importante alimentarse de manera adecuada durante el embarazo y vale la pena el esfuerzo de cumplir con los siguientes principios nutricionales:

Cada comida cuenta para el bienestar del bebé.

Consuma calorías provenientes de comidas que realmente alimenten.

No ayune ni elimine comidas.

Prefiera los alimentos ricos en proteínas y bajos en grasas.

Prefiera los alimentos naturales frescos en lugar de procesados.

Aunque los carbohidratos engordan, no deben ser eliminados de su dieta.

Limite es consumo de azúcar refinado.

Es más fácil mantener una dieta sana cuando la siguen todos los miembros del grupo familiar. 

Calorías
Si bien es cierto que la embarazada debe consumir más calorías que las que ingería antes de quedar embarazada para alimentarse y para nutrir a su bebé, también es cierto que los requerimientos del niño durante los primeros meses de gestación son relativamente pequeños y pueden cubrirse aumentando ligeramente el consumo calórico. Durante el primer trimestre de gestación, bastarán unas 300 Calorías adicionales diarias para cubrir éstos requerimientos.

Sin embargo, no resulta conveniente contar obsesivamente cada caloría consumida, simplemente se deberán escoger los alimentos en base a los 8 principios básicos descritos y pesarse semanalmente en una balanza confiable, para comprobar que el aumento de peso sea lo más constante posible, sin subidas ni bajadas bruscas. Para ello, deberá pesarse siempre a la misma hora y en condiciones similares, por ejemplo, en la mañana después de evacuar y desnuda.


Durante el primer trimestre de gestación, el aumento de peso debería estar entre 1.4 Kg. a 1.8 Kg. en todo el trimestre y luego de 400 a 500 gramos semanales durante el segundo trimestre y hasta el octavo mes. Para todo el noveno mes son de 400 a 500 gramos. Por lo tanto, el aumento de peso de la embarazada debería oscilar, aproximadamente entre:

1.4 — 1.8 Kg. en el primer trimestre
5.5 a 6.5 Kg. en el segundo trimestre
3.5 — 4.5 Kg. en el tercer trimestre.
10.4 — 11.8 Kg. en total

Dado que estos valores son aproximados, podemos considerar razonable y seguro un aumento de peso promedio entre los 11 y 16 kilos, durante toda la gestación. Sin embargo, existen muchas mujeres con necesidades especiales, por ejemplo aquellas que comienzan su embarazo con un peso muy bajo o con sobrepeso o las que presentan un embarazo múltiple, que deberán ganar más o menos peso según sus necesidades y que deberán vigilar estrechamente la progresión de su peso.

Cuando la embarazada mantiene un aumento de peso dentro de los límites mencionados, estará con-sumiendo el número de calorías adecuado, cuando el aumento de peso es mayor será porque consume demasiadas calorías y en el caso contrario, estará consumiendo menos de las necesarias.

Los requerimientos diarios para la embarazada son 2,350 Kcal., 2,700 y 3,050 Kcal. para mujeres menores de 18 años según actividad física ligera, moderada e intensa y para las mujeres de 18 y más años los requerimientos son de 2,450 Kcal., 2,725 Kcal. y 3,150 Kcal. según la actividad física.

Proteínas
Las proteínas son de una importancia vital para el crecimiento y desarrollo del nuevo ser. Toda em-barazada deberá consumir aproximadamente unos 100 gramos de proteína de calidad diariamente. La calidad de una proteína depende de su contenido de aminoácidos esenciales. Esa calidad está medida por un índice llamado valor biológico. Por tanto, una proteína es de alta calidad o tiene un alto valor biológico cuando es rica en aminoácidos esenciales. Las proteínas con un valor biológico alto son además de las proteínas de la leche materna, la de los huevos. Le siguen las proteínas de la carne y el pescado, y luego los lácteos.

Grasas
De las calorías diarias que consume una embarazada, no más del 30 % debería provenir de alimentos ricos en grasas, un exceso en su consumo podría producir un aumento excesivo de peso, sin embargo eliminar las grasas por completo puede resultar peligroso, ya que el bebé la requiere para su desarrollo. Se deberá controlar cuidadosamente el consumo de alimentos ricos en grasas para no exceder su consumo generando así sobrepeso.

Vitaminas C
Esta vitamina es esencial para el desarrollo y mantenimiento del organismo, por lo que su consumo es obligatorio para mantener una buena salud. El organismo no puede almacenarla por lo que debe consumirse diariamente con los alimentos ricos en este nutriente como las frutas y vegetales frescos y crudos como los pimientos, los cítricos, las coles, la coliflor, espinaca, las papas, el banano, los mangos, la manzana, piña y melón.

Toda embarazada deberá ingerir entre tres y cinco raciones diarias de éste grupo de alimentos.

La Vitamina C ayuda a absorber el hierro por lo tanto mejorará la biodisponibilidad del hierro con¬tenido en alimentos de origen vegetal. No aparece en alimentos de origen animal.

Calcio
El Calcio es un mineral imprescindible para muchísimas funciones orgánicas: es vital para el desarrollo y correcto funcionamiento de la musculatura, el corazón y los nervios, la coagulación sanguínea y las actividades enzimáticas.

Los niños en pleno crecimiento necesitan mucho calcio para tener unos huesos y dientes fuertes. Lo mismo sucede durante la gestación: el acelerado crecimiento fetal requiere de importantes cantidades de calcio.

Hierro
En casi todas las frutas, verduras, cereales integrales y productos de origen animal se encuentran cantidades pequeñas de hierro, sin embargo la embarazada y su bebé requieren cantidades importantes de éste mineral, por lo que se recomienda consumir alimentos muy ricos en hierro, tales como: hígado y otras vísceras, sardinas, vegetales de hoja como, berros, espinacas y granos (habichuelas, rojas, negras, blanca, Guandules arvejas, lentejas).

En vista que a veces resulta difícil consumir todo el hierro que la embarazada y su niño requieren a través de la dieta, a partir del segundo trimestre de gestación probablemente su médico-obstetra recomendará suplementos de hierro, que será preferible ingerir entre las comidas con un jugo de frutas.

Ácido fólico
La nutrición del ácido fólico influye en el riesgo de que la descendencia sufra alguna malformación congénita. En este sentido, está muy estudiada la relación entre aporte insuficiente de folato en las semanas previas y posteriores a la concepción y el aumento de riesgo de tener bebés con defectos del tubo neural (Neural Tube Defects-NTD) y otras malformaciones congénitas.

Teniendo en cuenta que las malformaciones se producen durante el primer mes de la gestación, cuando la mayor parte de las mujeres ignoran que están embarazadas y que un elevado porcentaje de embarazos son no planificados.

¿Qué son los defectos del tubo neural?
El tubo neural es la estructura embrionaria que al desarrollarse se convierte en el cerebro y la médula espinal del futuro bebé. Esta estructura, que se origina como una capa plana de células, por lo general se pliega para formar un tubo antes del día 29 de gestación. Cuando el tubo neural no se cierra completamente, el bebé padece un defecto del tubo neural.

Sal
El exceso de sal no es saludable para ninguna persona y menos aún para la embarazada, pero no se deberá eliminar de la dieta ya que cierta cantidad es necesaria para el mantenimiento de un nivel adecuado de líquidos. Para consumir una cantidad adecuada de sal, se recomienda utilizarla única-mente en la mesa y no mientras se preparan los alimentos. Restrinja su uso, sin eliminarla.

Líquidos
La mayor parte del cuerpo humano está compuesto por agua y la embarazada deberá beber líquidos por dos.

Durante el embarazo aumenta la cantidad de líquido corporal y, por otra parte, el cuerpo del bebé tiene muy alto contenido de agua, por lo que la mujer deberá aumentar también su ingesta de líquidos. La producción de leche materna también depende directamente del estado de hidratación de la madre y la composición de esa leche materna variará según el consumo de líquidos durante el período de amamantamiento.

Beber unos 8 vasos de agua por día permitirá la correcta hidratación cutánea, evitar el estreñimiento, eliminar las toxinas del cuerpo, disminuir los riesgos de una infección de las vías urinarias y producir una adecuada cantidad de leche materna, capaz de suplir los requerimientos de su bebé.

Las necesidades de líquidos se pueden cubrir no solamente con agua. Otros líquidos como la leche, jugos de frutas o vegetales y sopas pueden cumplir perfectamente con estos requisitos.