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Evolución histórica del Poder Judicial

Bandera del Poder Judicial

La instancia judicial de mayor nivel que registra la historia dominicana en la época colonial es la Real Audiencia de Santo Domingo, creada en 1511 e integrada por un Presidente y tres Oidores (Jueces). Actuaba como tribunal de apelación, salvo en los llamados “Casos de Cortes”, en los cuales litigaba la Corona Española.

Dos siglos más tarde, en el año 1776, se agregó el cargo de Regente con la finalidad de agilizar los procesos y velar por la pronta solución de los mismos; a partir de 1802, durante la Era de Francia, tuvimos la Academia Imperial como tribunal supremo, con tres oidores españoles y tres jueces franceses.

En el efímero gobierno independiente del licenciado José Núñez de Cáceres, en 1821, se creó una Corte Superior de Justicia.

Con la dominación haitiana de 1822, volvimos a tener un tribunal de casación de carácter nacional instituido por la Constitución haitiana de 1816, para conocer de los recursos sometidos a su conocimiento, pero sin avocar el fondo.

Para 1826, comenzaron a tener vigencia los códigos haitianos basados en la legislación francesa, en materia civil, penal, de comercio, de procedimiento civil y de instrucción criminal.

Años después, al final de dicha dominación en nuestro país, la Constitución de Haití de 1843 mantuvo la organización judicial encabezada por una corte de casación, pero esta Carta Magna apenas fue conocida en nuestra República, por la consumación del golpe patriótico del 27 de febrero de 1844.

La Constitución original dominicana votada en San Cristóbal, el 6 de noviembre de 1844, consignó la Suprema Corte de Justicia y le dio la facultad de conocer de los recursos de nulidad (casación) contra las sentencias dadas en última instancia por las cortes de apelación. Pero también se le atribuyó por la Ley Orgánica Judicial de 1845 el conocimiento del fondo de los asuntos en última y tercera instancia.

Pero la revisión de la Carta Magna, en febrero de 1854, suprimió el recurso de nulidad y dejó a la Suprema Corte de Justicia como tribunal de apelación. Esta situación se mantuvo a todo lo largo de nuestra vida republicana, desde 1854 hasta 1908, cuando la Suprema Corte de Justicia reconquistó su verdadera función de corte de casación. En el período de la Anexión a España, 1861-1865, se restableció la antigua Real Audiencia que funcionó en la larga época colonial.

Con la Restauración Nacional se volvió al mismo sistema de Corte de Apelación como atribución principal de la Suprema Corte de Justicia.

En la reforma de 1877 y hasta la reforma de 1907, durante todos esos años se le atribuyó expresamente a la Suprema Corte de Justicia la facultad de “declarar cuál es la ley vigente, cuando alguna vez se hallen en colisión”.

Asimismo, la Ley Orgánica Judicial de 1884 dispuso que la Suprema Corte de Justicia “resolverá las consultas que le soliciten los tribunales inferiores, pero nunca antes de éstos dar sentencias”.

El número de jueces de la Suprema Corte de Justicia ha variado a través del tiempo. En 1844, tenía un presidente y tres vocales. Luego, a principio de la Segunda República, un presidente y dos jueces. En la Carta Magna de 1908, siete jueces en total y en la de 1963, nueve jueces. Actualmente está compuesta de 16 jueces.

Desde la reforma de 1878, la Suprema Corte de Justicia ha tenido la potestad de tomar la iniciativa en la formación de las leyes que se refirieran a asuntos judiciales. Esta situación nunca ha sido modificada desde entonces y actualmente está vigente a través del artículo 96 de la reforma de 2010.

La reforma de 1908 le atribuyó de manera principal a la Suprema Corte de Justicia las funciones de Corte de Casación.

Con motivo de las nuevas atribuciones de la Suprema Corte de Justicia como Corte de Casación, se crearon las Cortes de Apelación de Santo Domingo (hoy Distrito Nacional) y Santiago, y poco después la de La Vega y, a través del tiempo, se aumentó el número de las cortes hasta llegar actualmente a 11; de manera que, con posterioridad, a las tres originales se crearon sucesivamente las de San Cristóbal, San Pedro de Macorís, San Juan de la Maguana, Barahona, San Francisco de Macorís, Montecristi, Puerto Plata y provincia Santo Domingo.

La vocación presidencial ejecutiva del presidente de la Suprema Corte de Justicia ha sido consagrada en varias cartas sustantivas. En 1878 lo fue en forma interina el licenciado Jacinto de Castro. En 1970, para garantizar un proceso electoral, fue titular el licenciado Manuel Ramón Ruiz Tejada, y en el período 1982-1986, por ausencia del Presidente de la República y por haber fallecido el Vicepresidente, lo fue algunas veces interinamente el doctor Manuel Bergés Chupani.

Con la promulgación de la Ley Orgánica de la Suprema Corte de Justicia núm. 25-91, se dividió en dos cámaras: una Civil, Comercial y de Trabajo, y otra Penal, Administrativa y Constitucional.

Mediante el artículo 25 se consagró la capacidad del presidente de la Suprema Corte de Justicia para ser apoderado directamente por querella de parte, fijando audiencia en materia correccional y nombrando un juez de instrucción para los fines de la investigación de lugar en caso criminal.

Desde 1844 hasta la reforma de 1994, los nombramientos de todos los jueces del Poder Judicial estaban a cargo originalmente del Consejo Conservador y luego del Senado de la República, dentro del sistema bicameral legislativo o por el Senado consultor, la Cámara Legislativa o el Congreso Nacional en los años en que reinó el sistema unicameral. Por Ley núm. 156-97, el número de jueces de la Suprema Corte de Justicia fue elevado a 16: un presidente y tres cámaras identificadas como, Primera (Civil), Segunda (Penal) y Tercera (Tierras, Laboral, Contencioso Administrativo y Contencioso Tributario).

La misma reforma de 1994 restableció el “control concentrado” de la constitucionalidad como atribución de la Suprema Corte de Justicia en materia de leyes, y a instancia del Poder Ejecutivo, de uno de los presidentes de las cámaras o de parte interesada. Esta acción de carácter erga ormes no cierra el camino tradicional de la acción de inconstitucionalidad por la vía de excepción llamado “control difuso”.

La noche del 3 de agosto de 1997 fueron escogidos por el Consejo Nacional de la Magistratura los 16 jueces que debían integrar la Suprema Corte de Justicia en la forma siguiente: doctor Jorge A. Subero Isa, Presidente; doctor Rafael Luciano Pichardo, Primer Sustituto de Presidente; licenciado Juan Guilliani Vólquez, Segundo Sustituto de Presidente; doctores Margarita A. Tavares, Ana Rosa Bergés Dreyfous, Eglys Margarita Esmurdoc Castellanos, Dulce Ma. Rodríguez de Goris, Enilda Reyes Pérez, Julio Genaro Campillo Pérez, Hugo Álvarez Valencia, Víctor José Castellanos Estrella, Julio Ibarra Ríos, Edgar Hernández Mejía, Juan Luperón Vásquez, Julio Aníbal Suárez y Bernardo Fernández Pichardo, declinando únicamente este último.

Al día siguiente, fueron juramentados por el presidente de la República, doctor Leonel Fernández Reyna, y en la mañana del día 5 de agosto, estos fueron puestos en posesión por el mismo mandatario. Constituida la Cor te, se dispuso la integración de las tres cámaras, de la
manera siguiente: Cámara Civil: doctor Rafael Luciano Pichardo, Presidente; doctor Julio Genaro Campillo Pérez, doctora Margarita Tavares, doctora Eglis Margarita Esmurdoc C. y la doctora Ana Rosa
Bergés Dreyfous. Cámara Penal: doctor Hugo Álvarez Valencia, Presidente; doctor Julio Ibarra Ríos, doctora Dulce Rodríguez de Goris, doctor Edgar Hernández Mejía y el doctor Víctor José Castellanos Estrella. Cámara de Tierras, Laboral, Contencioso Administrativo y Contencioso Tributario: doctor Juan Guilliani Vólquez, Presidente; doctor Julio Aníbal Suárez, doctora Enilda Reyes Pérez, y el doctor Juan Luperón Vásquez.

La renuncia de Fernández Pichardo y la muerte de los magistrados Julio Genaro Campillo Pérez y Juan Guilliani Vólquez, motivó una segunda convocatoria del Consejo Nacional de la Magistratura, el 13 de septiembre de 2001, para elegir a los tres jueces que llenarían esas vacantes, recayendo la elección en los doctores y reconocidos juristas Pedro Romero Confesor, José Hernández Machado y Darío Fernández Espinal.

Actualmente, como parte del avance indetenible, el Poder Judicial también cuenta con el Consejo del Poder Judicial (CPJ), órgano creado en la Constitución proclama el año 2010 que hoy tiene las funciones administrativas, financieras y disciplinarias, iniciándose con ello una nueva era en el gobierno de los jueces y demás servidores judiciales.

El CPJ, juramentado el 7 de marzo de este año 2011, lo integran los jueces Jorge A. Subero Isa, quien lo preside, Dulce Ma. Rodríguez de Goris, Samuel Arias Arzeno, Francisco Arias Valera, y Elías Santini Perera,. Fueron juramentados como sustitutos de los tres últimos Etanislao Rodríguez, Fernando Fernández y Leonardo Recio Tineo.

La creación del CPJ surge de una propuesta que hizo el magistrado Jorge A. Subero Isa en su discurso del 7 de enero del año 2007 con motivo del Día del Poder Judicial, denominado “Un Año de Gestión y la Segunda Ola de Reformas”.

Fuente: El Judicial, Página #5