Tag: ser discreto

Decálogo del Juez

  1. Ser moral: La augusta majestad de la moral debe ser norma constante del juez; porque sin la aplicación de sus más elementales principios éticos, su delicada función social pierde su esencia, fundamentada en la equidad y la justicia.
  1. Ser Discreto: Callar lo que le dice su conciencia, lo que ve y sabe, respecto de la dignidad de los demás, es el deber ineludible a la función de un juez.
  1. Ser Incorruptible: La conducta de un Juez en su vida pública como en su vida privada, debe desenvolverse de espaldas a los vicios, y a la corrupción evitando que su más sencilla actuación, infrinja la ley y manche su decoro.
  1. Ser Probo: La rectitud de ánimo, la integridad y honradez en el actuar, son cualidades de la hombría de bien que deben primar en un juez.
  1. Ser Pulcro: Entre los atributos que realzan la personalidad de un juez debe existir el de la pulcritud, que consiste en el buen trato para las personas y las cosas, la delicadeza, extremado esmero en la conducta, acción y el hablar, y, en el del aseo personal.
  1. Ser Culto: Una de las cualidades más sobresalientes para un juez es haberse afinado en los conocimientos, ejercitando sus facultades intelectuales, para ser más comprensivo y ajustado en sus sentencias.
  1. Ser Paciente: Sin sufrir y soportar las adversidades y trabajos sin perturbación del ánimo es de ser paciente, un juez, debe serlo, porque con ello templará su espíritu sin caer en la tortura del remordimiento.
  1. Ser Independiente: La autonomía de un juez representa la condición más eficaz para mantener inviolable la potestad de la Justicia y el imperio de la ley, conservando inmaculada su sagrada investidura. Un juez independiente, juzga sin coacción, ni quebrantamiento de la doctrina.
  1. Ser Recto: La firmeza de carácter, la verticalidad en sus actos y los elevados perfiles de la personalidad, darán a un juez apoyo y calidad moral para actuar sin apartarse del recto camino de la razón.
  1.   Ser Justo: Entre los múltiples atributos que contribuyen a la honorabilidad de un juez, están los de cumplir invariablemente las normas de imparcialidad, probidad y ecuanimidad, otorgándole, sin prejuicios, a cada cual, lo que por derecho le pertenece.

*Este decálogo fue elaborado por el profesor José Silié Gatón y entregado a la Suprema Corte de Justicia (Rep. Dom.) por la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. La Suprema Corte, a su vez, lo ha distribuido a los jóvenes del país, por lo que se asume que éste es el perfil del juez que conformará en el futuro nuestra judicatura.

 

Fuente: Gaceta Judicial, 31 de diciembre de 1997 a 15 de enero de 1998, Pág. 4